
El hormigón resiste muy bien el fuego, pero en incendios extremos puede sufrir un fenómeno llamado spalling, donde literalmente “explota” en capas por el vapor interno.

El hormigón resiste muy bien el fuego, pero en incendios extremos puede sufrir un fenómeno llamado spalling, donde literalmente “explota” en capas por el vapor interno.
Gracias a su masa, el hormigón puede absorber calor durante el día y liberarlo por la noche, ayudando a regular la temperatura de los edificios sin gastar tanta energía.
El hormigón piezoeléctrico puede producir electricidad cuando se le aplica presión (como coches pasando).Todavía está en desarrollo, pero podría usarse en carreteras “inteligentes”.