
Existe el hormigón inteligente, con sensores o fibras que detectan grietas, presión o deformaciones.
Se usa en puentes y edificios para anticipar fallos antes de que ocurran.

Existe el hormigón inteligente, con sensores o fibras que detectan grietas, presión o deformaciones.
Se usa en puentes y edificios para anticipar fallos antes de que ocurran.
Gracias a su masa, el hormigón puede absorber calor durante el día y liberarlo por la noche, ayudando a regular la temperatura de los edificios sin gastar tanta energía.
El hormigón piezoeléctrico puede producir electricidad cuando se le aplica presión (como coches pasando).Todavía está en desarrollo, pero podría usarse en carreteras “inteligentes”.